Por Olaya López ALonso
Últimamente
la expresión : “La marca España” es utilizada comúnmente para definirnos como
espíritu, país y nación muy cerca de lo que llevan años demostrándonos los
americanos que es el patriotismo. Me pregunto , si este complejo eterno de
Bienvenido Míster Marshall no es sino otra de las burdas tramas marketianas de
imitación made in USA para calmar los ánimos de un pueblo que arde en
desunión. Por ello, le escribo esta carta a mi querida y herida patria:
Mi
adorada España:
He
viajado por todo el mundo intentando encontrarte en otros caminos, igualando
tus paisajes, soñando con tus sabores, pero no lo he conseguido. Allí por donde
he ido sólo el fútbol y los toros me han recordado tu nombre. Messi es español
pero de El Quijote nadie se acuerda, Dalí es más neoyorkino que catalán porque
estamos en guerra contra nosotros mismos. Ya no hay una sola bandera y en la
nuestra, nuestro rojo-amarillo y rojo, se multiplica en independentismo. Barras
sin estrellas que no se ponen de acuerdo en número y que tiran más a proclamar
su nombre que el tuyo propio. Tú que fuiste en época de romanos puente de medio
mundo, tu que de reyes católicos fuiste amiga y que descubriste parajes hasta
entonces inexplorados, tu que muchos dicen que vives de glorias y triunfos
pasados, que tan siquiera otros tienen por historia y que a ti te han sido
arrebatados. ¿No sufres al pensar que tu bandera sólo es bandera cuando la copa
del mundo llega?¿No son esos tus fans que desaliados se vuelven cuando a los 90
minutos de partido todo ese orgullo llega a su final?Te pregunto porque siento
que la vida son pasiones y que las nuestras, las de los hijos de tus tierras y
sufrimientos sólo viven de ti cuando se habla de dones. Tu enemiga la crisis,
los que reinan pero no gobiernan y los que creen gobernar…todos fans de una
falsa marca que no son sino palabras que pocos sienten al hablar. Pensarás..:
”Qué gracioso juego de palabras que han hecho con mi evolucionado nombre. No
hace falta que los yanquis entiendan la adorada lengua de Cervantes, que para
ellos la “ñ” no existe y que la marca ESPAÑA es en su tan querido espanglis
: S- PAIN, ES- DOLOR, como si yo fuera un aficionado del
Ateletic o del Celta que sabe que la vanagloria
no pasa sino por sufrir hasta el final, hasta que alguien decida levantarse y
pronunciar mi nombre con todas sus letras, enorgulleciéndose de cada una de
ellas sin que a eso se le llame Falanje de las JOMS. ¿No es acaso un africano
de África, un Inglés de Inglaterra o un Cubano del amor? “ Y yo te contestaré
querida mi España que no, desgraciadamente sólo somos españoles por error.
Error de no querer nuestra cultura, error de no ver nuestros errores, error de
querer más que el vecino, error de tener a la mujer de tu amigo y aquí la
envidia el deporte nacional; error de no querer la butifarra y adorar el
champán , de despreciar el cava o la pelota vasca por el McDonalds y demás;
error de no sentirnos parte de una tierra de vascos, catalanes, andaluces,
riojanos, de gallegos o espartanos me da igual; error de no ver en cada uno
personas y no ideales de desigualdad; error de no querer educarnos, error del
“qué dirán”, errores todos nosotros que no vemos que somos únicos y que nos
quieren explotar. Soy catalana de nacimiento, gallega de corazón, en mi cabeza
mil recuerdos y ESPAÑA en el corazón.
Riámonos
como andaluces, la paciencia de mil canarios, la pureza de un extremeño, la
morriña de un gallego, del melillense una especie y no espécimen, valencianos
aquellos que sucumben ante el mar, extremeños, castellanos de nuestro origen,
asturianos y todos hermanos, cántabros en historia, paisajes y cuevas,
orgullosos de mil vinos de riojas, de Murcia ¡qué hermosa eres!, de Melilla y
sus fronteras, de las baleares y sus islas enteras, de la única Mancha
imborrable, del Ebro, el Pirineo y de las sierras de Aragón, ejemplo de foral
el navarro y Madrid el corazón.
Que
no sea el dolor la marca S-paña y que si sea el orgullo, que nos dé igual el
mundo que YO SOY ESPAÑOL. Y a la Mérkel un mensaje, que no juegue a ser Dios,
que el infierno se llama crisis y nosotros su talón.
En Vigo a 3 de Junio de
2013